España mantiene su calificación de riesgo país en “bajo” respecto a octubre del pasado año, lo que le sitúa como el único de los grandes países de la UE que cuenta con esta valoración positiva, frente a Alemania, Francia o Italia. En términos mundiales, estaría al nivel de Estados Unidos, Canadá, Japón o Australia, según el ‘Barómetro de Riesgo País y Sectorial’ de febrero de Coface.
En su análisis, la compañía ofrece cada cuatrimestre una visión única de las perspectivas económicas mundiales a partir del análisis de datos macroeconómicos, financieros, políticos, de insolvencia de las empresas y de la evaluación del riesgo país de 160 países de todo el mundo. Para ello, establece 8 niveles: A1 –“muy bajo”-, A2 –“bajo”-, A3 - “satisfactorio”-, A4 –“razonable”-, B –“razonablemente alto”-, C –“alto”-, D –“muy alto”- y E-“extremo”-. Así, según esta clasificación, España se situaría actualmente en el nivel de riesgo A2, el mismo resultado que tenía a finales del pasado año, y uno por encima del de hace un año (que era de “A3 – satisfactorio”), reforzando su posición como motor económico europeo.
Precisamente, Coface estima que el PIB de España crezca un 2,3% este 2025, dos décimas más que en la previsión de octubre de 2024. Por lo tanto, mantiene su visión de estabilidad y expansión sobre de la economía española en el entorno de incertidumbre actual.
En el análisis europeo, las otras grandes economías de la zona euro están calificadas con un riesgo “satisfactorio” o A3, en el caso de Francia y Alemania, mientras que Italia presenta un riesgo B, “bastante alto”.
Por otro lado, dentro de la UE, hay otra serie de países que están al mismo nivel de riesgo de España, como Países Bajos o Bélgica. Mejora su previsión Luxemburgo, que pasa de ‘A2’ a ‘A1’, siendo ahora su perfil de riesgo “muy bajo”. Reino Unido también mejora, pasando de ‘A4’ o riesgo ‘razonable’ a ‘A3’ o riesgo ‘satisfactorio’.
A nivel mundial, solo hay cinco de los analizados a los que Coface califica de riesgo “muy bajo” o “A1” actualmente, y son Dinamarca, Noruega, Suiza, Groenlandia y Luxemburgo. Economías como China se mantienen en riesgo ‘bastante alto’ o ‘B’, al igual que Brasil.
Farmacia, riesgo bajo
Otro de los aspectos analizados por Coface es el riesgo de 13 sectores de actividad, obtenido a partir de la combinación de datos relativos al nivel de insolvencias de las empresas e información económica que pueda tener un impacto en las industrias seleccionadas. En este caso, la clasificación de riesgo se divide en “bajo”, “medio”, “alto” y “muy alto”. Según este análisis, el sector farmacéutico, la energía, las tecnologías de la información (TIC) y el retail son aquellos con menos riesgo en España. Especialmente, el farmacéutico, que presenta un riesgo “bajo”, frente a los otros tres que tienen un riesgo “medio”, según Coface.
Por otro lado, el sector agroalimentario, la construcción, la automoción, el transporte, la industria química, la textil, la maderera, la papelera y la metalurgia se mantienen en riesgo “alto”. Si bien, no hay ninguno que esté en riesgo “muy alto”.
De este modo, la compañía dibuja un panorama un tanto complejo para los sectores productivos en España. “La situación sigue igual que a finales de 2024, con farmacia liderando no solo en España, sino también en el resto de Europa, en cuanto a seguridad de inversión para las empresas. Pero el resto de las industrias presentan una situación delicada que previsiblemente va a mantenerse así todo 2025”, indica Bruno De Moura Fernandes, jefe de Macroeconomía de Coface.
Natixis: Andalucía, la más beneficiada por la condonación de deuda
Hacienda anunció la pasada semana que el Gobierno condonará parte de la deuda de las comunidades autónomas, 83.252 millones€. La medida afecta todas las comunidades de régimen común, independientemente de que tengan o no deuda con el FLA u otro mecanismo de financiación extraordinario del Estado. Pero, ¿realmente asumirá el Gobierno esa deuda? Para analizar las posibles consecuencias de esta decisión, Natixis CIB ha elaborado el informe ‘¿De verdad España va a condonar parte de su deuda?’, donde explica que esta medida, que tiene por objeto hacer frente al fuerte aumento de la deuda que las administraciones regionales se vieron obligadas a soportar durante la crisis financiera de 2008-2012, no tendrá ningún impacto en la percepción de los mercados financieros sobre la calidad crediticia de España.
El análisis adelanta que esta medida permitiría la cancelación de una parte de la deuda de las comunidades autónomas, transfiriéndola al gobierno central, con lo que se reduciría la carga de la deuda, se facilitaría su acceso a los mercados financieros y se fomentaría su autonomía financiera.
A la duda de qué comunidades serán las que más se beneficien, Natixis CIB destaca que los mayores descuentos serán para Andalucía (18.800 millones), Cataluña (17.100 millones) y Valencia (11.200 millones). Sin embargo, si se compara con la deuda total, las Islas Canarias (51% de la deuda en el tercer trimestre de 2020), Andalucía (47%) y Asturias (37%) experimentarían un mayor alivio. Por último, en lo que se refiere a la relación deuda/PIB, Andalucía experimentaría la mayor disminución, pasando del 19% al 10% del PIB tras la reducción de la deuda, seguida de Castilla-La Mancha (-8,7 puntos), Murcia (-7,8 puntos) y Valencia (-7,7 puntos).
Al transferir una parte de la deuda de las Comunidades Autónomas a la Administración Central, el importe total de la deuda del sector público se mantiene inalterado (1.568,3 millones en el tercer trimestre de 2020, el 104,3% del PIB).