Predominan las operaciones en los sectores energía (23%), inmobiliario y financiero (14%), construcción y servicios a empresa (12%), transporte (11%) e industria manufacturera (6,2%).
La destrucción de tejido empresarial se concentra en Madrid (27% del total), Andalucía (16%), la Comunidad Valenciana (12%) y Cataluña (8%). y en construcción e inmobiliario (24% del total), seguidas del comercio (19%) y servicios a empresa (17%).
Los mayores incrementos se registran en energía (150%), químico (100%), textil (71%), servicios a empresa (70%), maquinaria (67%), comercio al por menor (58%) y sanidad (50%).
Los datos de diciembre muestran que la disolución de empresas registró un aumento del 21% respecto al mismo mes del ejercicio anterior. En el conjunto del año, no registra cambios.
El 61% de las compañías españolas renuncian a la reclamación de intereses de demora si el cliente se retrasa en el pago de sus facturas. Y solo el 1% exige el tipo legal del 12,25%.
Supone un empeoramiento de cuatro puntos respecto a los valores de hace un año, y se sitúa muy por encima de los valores previos a la pandemia (23% en 2019).