Miguel Ángel Valero
'Venezia, atto primo', de Verónica Alonso de los Ríos (más conocida como Ronquino) es una exposición auténticamente efímera, ya que solo se podía visitar de 16,00 a 20,00 horas del domingo 24 de noviembre en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
La exposición, compuesta de 80 obras, se presenta como un acto primero. La escena, un espacio cerrado que sale al paso, sorprende, cautiva, enamora, pero también acongoja. Muestra, pero no enseña todo, esconde, y lo que asoma luego se desvanece. El tiempo se entrelaza y confunde, nace en el Treccento con la técnica recuperada del pigmento natural veneciano al temple con huevo, para absorber y asumir un lenguaje contemporáneo de geometría, abstracción y temperatura a través del color.
La representación se detiene en el Palacio de Vernier, casa museo inacabado de Peggy Guggenheim, que no solo inspira el escenario detenido de una trama que no ha comenzado, sino que lo reinterpreta en un contexto contemporáneo y se presenta como el cartel de la colección
Verónica Alonso de los Ríos/Ronquino (Cádiz, 1977) es ingeniera naval, encuentra en la pintura una pasión que cultiva y desarrolla desde hace más de 20 años. Además de la formación técnica de dibujo, geometría descriptiva y sistemas de representación que estudió en la Escuela Superior de Ingenieros Navales, ha recibido cursos de pintura al óleo, acuarela, temple y carboncillo, dibujo, retrato, dibujo de figura al natural, abstracción, diseño de moda, teatro, decoración, diseño y restauración de antigüedades desde 1997.
Desde 2005 tiene su propio estudio de arte, donde crea pinturas al óleo, acuarela, temple, carboncillo y lápiz sobre distintos soportes, además de diseñar su propia ropa. Investiga técnicas nuevas, como el temple con pigmento natural al huevo sobre soportes de madera y papel de arroz, y estudia a los grandes maestros, además de visitar ávidamente los museos de todo el mundo, y escribir poesía y relatos.
Sus pinturas y dibujos se han expuesto en exposiciones individuales y colectivas desde 2002.
Actualmente, combina su profesión de ingeniera naval (más de 20 años en el sector, ahora en Cadmatic, empresa finlandesa de software para el diseño de buques, como responsable de su comercialización en varios países de Europa) con su faceta artística.
'Venezia, atto primo' sorprende porque muestra la ciudad italiana como un espacio único de forma y color, de textura y pátina, de historia y pérdida, de luz y sombras, de lo que tuvo y perdió, de lo que muestra y esconde, de lo exagerado y lo simple, del esplendor y el declive, de la vida y lo que ya ha desaparecido, de lo que perdura y lo que se pierde, del amor y el olvido.
La exposición es un viaje hacia dentro, un espacio cerrado, que envuelve, que sobrepasa la imaginación, entre óleos sobre lienzo, pinturas con pigmento natural veneciano al temple sobre madera, acuarelas sobre papel de arroz y sobre papel marrón, y bocetos al carboncillo sobre papel blanco.
Es también un viaje por el tiempo, desde el Treccento en Venecia, con la técnica de los maestros del pigmento natural al temple, y se inspira en Picasso, en sus rayas, en sus rombos, en ese color azul, en ese rosa, hasta abrazar técnicas de abstracción y geometría. Se detiene especialmente en la figura de Peggy Guggenheim, en su Palacio de Vernier, Inacabado, que fue su casa museo, una mujer que lo dio todo por el arte, y cuya relación con Picasso marcó sin duda la historia de ésta.
"Me defino como pintora. La pintura es mi medio de expresión. Hace muchos años comencé creando poesía y escribiendo relatos pero me parecía que me exponía mucho y comencé a pintar para expresarme de forma libre. Me interesa el espacio y la vida. El espacio exterior natural, abstracto e infinito, lo que crea el hombre, la arquitectura, social, o el espacio interior, intimista. La relación entre dónde estamos, lo que vemos, lo que pensamos y lo que nos hace sentir, expuesta en una pintura que fundamentalmente expresa algo detenido, atemporal, tal vez idealizado y simplificado", explica.
"Me gusta la palabra 'expresionismo' como definición de que 'expresa', que sale del interior, que es subjetivo aunque esté relacionado con eso que vivo, que veo, que siento, que recuerdo, que no quiero olvidar. El color es fundamental en mi expresión de la temperatura, en la expresividad de lo que quiero decir, en el fondo y en el sentimiento. Me interesa la metáfora, con la idea de trasladar el sentido directo de una idea a otra figurada, una comparación velada, tácita, sutil, que apenas se entiende. Mi obra está llena de metáforas sutiles que tal vez sólo unos pocos puedan descifrar, pero todo tiene un sentido. Me interesa la belleza, no la busco, la encuentro, llega, me envuelve, me llama la atención, me fascina, me inquieta, me hace pensar, sentir, soñar, reír, llorar. Me salva", subraya.