La rentabilidad es el sabor y las calorías el riesgo. Los depósitos son parte de los aperitivos. La renta fija se asemeja a primeros platos. El segundo plato o principal son las acciones. Con ello esperas más sabor -rentabilidad- pero también más calorías -riesgo-. Ahora bien, el resultado depende de cómo se cocine.
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