Las empresas perciben una situación de estabilidad en la facturación durante el primer trimestre de 2025,y las perspectivas de cara al segundo trimestre son positivas, según interpretan Alejandro Fernández Cerezo y Mario Izquierdo (del departamento de Análisis de la Situación Económica del Banco de España) los resultados de la Encuesta del Banco de España sobre la Actividad Empresarial (EBAE)
Las presiones inflacionistas repuntan en el primer trimestre, tanto en lo que se refiere al coste de los inputs como los precios de venta, lo que también se traslada a las expectativas a un año vista. En paralelo al proceso de desinflación en la economía española, un porcentaje creciente de las empresas declaran utilizar como referencia para la determinación de los salarios la inflación prevista en lugar de la pasada.
Aumenta la preocupación de las empresas por los costes energéticos y se mantiene elevada la incidencia negativa de la incertidumbre sobre la política económica, pero sigue descendiendo el porcentaje de compañías afectadas por factores relacionados con el aumento de los gastos financieros.
El primer trimestre de este año la facturación habría descendido, después del aumento registrado en el trimestre anterior, si bien este retroceso es inferior al registrado en el primer trimestre del año anterior. En términos desestacionalizados, se estima una situación de estabilidad en la facturación durante este trimestre.
Entre el primer trimestre de 2024 y el primer trimestre de 2025 se ha producido un ligero descenso de la proporción de empresas que declaran haber registrado una caída de su facturación en este trimestre. El porcentaje de empresas que perciben descensos en su facturación se ha reducido hasta el 25 %, 3,8 puntos menos que hace doce meses. De cara al segundo trimestre de 2025, las empresas anticipan una mejora notable de la facturación, superior a la registrada en el mismo trimestre de 2024.
Por ramas de actividad, la evolución de la facturación empresarial mantiene una marcada heterogeneidad. Entre los sectores que perciben mayores aumentos de las ventas en este trimestre, destacan las ramas de actividades profesionales y administrativas y los servicios de no mercado. Por el contrario, las ramas más relacionadas con el turismo, como la hostelería y el comercio, exhiben un comportamiento desfavorable.
En términos de empleo, las empresas también declaran descensos, aunque de menor magnitud que los registrados en el mismo trimestre del año anterior. La proporción de sociedades que indican que ha disminuido su nivel de empleo es del 14,8 %, 2,5 puntos menos que hace doce meses. En lo referente a la serie desestacionalizada, se estima un ligero avance de la ocupación en este trimestre.
Destaca la mejora del empleo en los servicios de no mercado, la construcción y las actividades profesionales, en contraste con los retrocesos observados en las ramas de hostelería y agricultura, también observados en el mismo trimestre de 2024.
Para el segundo trimestre de 2025, tal como sucede con la facturación, las perspectivas apuntan igualmente a un avance de la ocupación, ligeramente superior al registrado en el mismo trimestre de 2024.
Hay también una evolución positiva de la actividad inversora en el primer trimestre, aunque algo menos dinámica que en el trimestre anterior. Un 18,5 % de las empresas aumentaron su inversión en el primer trimestre, 2 puntos más que en el trimestre anterior. Por sectores de actividad, la inversión estaría mostrando un menor dinamismo en la industria que en el resto de los sectores. Paralelamente a lo observado en la facturación y el empleo, las empresas anticipan una mejora de la inversión en el próximo trimestre.
Incremento de las presiones inflacionistas
El indicador que mide la evolución de los costes de las empresas ha aumentado conforme a lo esperado hace tres meses. Así, la proporción de empresas que dicen haber experimentado un incremento adicional de los precios de sus consumos intermedios en el primer trimestre del año ha aumentado en 17,7 puntos, hasta el 60,9%. No obstante, las sociedades anticipan un ligero alivio de las presiones de costes de cara al segundo trimestre.
En lo relativo a la variación de los precios de venta, se observa un ascenso del correspondiente indicador, en línea con lo anticipado por las empresas hace tres meses. Un 33,6% de las empresas declaran haber subido sus precios durante el trimestre, 14 puntos más que en el anterior. En parte, este repunte reflejaría un efecto calendario, ya que en muchas actividades los ajustes de precios suelen concentrarse en los primeros meses del año. Por ramas productivas, esta mayor presión inflacionista en el trimestre en curso es bastante generalizada, si bien se observa con algo más de intensidad en la industria que en los servicios.
A un año vista, las empresas anticipan un incremento de las presiones inflacionistas. El 70,2 % de las sociedades esperan que dentro de un año sus costes sean superiores a los actuales, 3,4 puntos más que en el trimestre anterior. Este aumento de las expectativas de subidas de costes se registra tanto en los servicios como en la industria.
Se detecta un ligero repunte de las expectativas de aumento de precios de venta. El porcentaje de empresas que esperan encarecer sus productos en los próximos 12 meses se eleva hasta el 58%, casi 6 punros más que hace tres meses, con porcentajes similares en la industria y los servicios.
En el caso de los costes laborales, se observa un ligero avance de las presiones alcistas: en el conjunto de la economía, el 76,6 % de las empresas esperan que a un año vista se produzcan crecimientos de los costes laborales, porcentaje similar al del trimestre anterior, con cifras que alcanzan el 79 % y el 72 % en las ramas industriales y de servicios, respectivamente. L
Solo el 8,7% de las empresas afirman que los salarios están muy vinculados a la inflación pasada (porcentaje similar al de los dos años anteriores), mientras que el 14,1% señalan que esta vinculación es parcial, frente al 18,1% registrado hace un año y el 26,7 % registrado a principios de 2023. Por el contrario, en paralelo al proceso de desinflación en la economía española, se observa un aumento progresivo del porcentaje de empresas cuya referencia para la determinación de los salarios es la inflación prevista en lugar de la pasada. En particular, un 41,4 % reconocen una fuerte vinculación con dicha referencia, casi 20 puntos por encima de lo observado en 2023, aunque existen diferencias sectoriales significativas. Así, un 51 % de las empresas de hostelería declaran una fuerte vinculación de los salarios con la inflación esperada, mientras que este porcentaje se reduce al 33 % en los servicios de información y comunicaciones y en las actividades profesionales.