28 Mar
28Mar

Santiago Martínez Morando, jefe de Análisis Económico y Financiero de Ibercaja, destaca que el crecimiento del IPC se moderó en España siete décimas en marzo, situándose en el 2,3% interanual según la estimación preliminar. También se frenó la tasa subyacente, en este caso en dos décimas,hasta el 2%, el menor aumento desde noviembre de 2021.

Si atendemos a las tasas intermensuales, tanto el IPC como la tasa subyacente, pero sobre todo el IPC, aumentaron por debajo que la media del mismo mes en los veinte años anteriores, rompiendo la tendencia de tres meses superando los valores históricos habituales (cuatro en el caso del IPC).

La desaceleración del IPC fue debida, según avanza el INE, a los precios de la electricidad y, en menor medida a los de carburantes, ocio y cultura. Eso a pesar de que los precios de la electricidad en el mercado regulado continúan muy por encima de los niveles de un año antes a pesar de la fuerte moderación en marzo respecto a febrero (hasta el día 28 han promediado 57€ por MWh frente a 108 en febrero, no obstante, el incremento interanual es del 183% tras el 171%del mes anterior).

Aunque los precios energéticos continúan introduciendo una notable volatilidad en el IPC, la tasa subyacente muestra una clara reducción de las presiones inflacionistas tras el episodio vivido en 2022 y 2023, aunque con algunos precios, en particular de los alimentos, todavía en niveles muy superiores a los que había en 2021. 

El efecto base en abril será alcista, sobre todo para la tasa subyacente, pero podemos seguir viendo incrementos en línea con los objetivos del BCE durante la mayor parte del año mientras se configura un nuevo ciclo de crecimiento de los precios en el cual influirán unos salarios que  parecen escapar de las tendencias deflacionistas del ciclo anterior a la pandemia y una guerra comercial de magnitud y efectos todavía bastante inciertos.

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