Según el dato preliminar, el crecimiento del IPC rebotó en España hasta el 2,4% interanual en noviembre desde el 1,8% de octubre y el mínimo del 1,5% alcanzado en septiembre, que era el nivel más bajo desde marzo de 2021. El IPC sigue muy determinado por la volatilidad de los precios energéticos, y el INE apunta a que la aceleración se debe a los precios de la electricidad y los carburantes, cuando estos últimos habían tenido una influencia bajista en los últimos meses. En este sentido, la más estable tasa subyacente se moderó una décima en noviembre, hasta el 2,4% interanual igualando el nivel de septiembre, que era el mínimo desde enero de 2022.
"Además, si atendemos a la variación mensual de la tasa subyacente, estuvo por debajo de la media histórica del mismo mes por tercer mes consecutivo, lo que apunta a que continúa la reducción de las presiones inflacionistas. Cuando se publique la desagregación del dato comprobaremos si se desaceleraron los precios de los servicios de hostelería y restauración, que eran los que mantenían los incrementos más altos una vez reducido el aumento de los precios de los alimentos (después de haber alcanzado, eso sí, niveles que superan en más de un 30% los anteriores a la pandemia). ", subraya Santiago Martínez Morando, jefe de Análisis Económico y Financiero de Ibercaja.
"Para los próximos meses cabe esperar que el crecimiento de los precios continúe en niveles cercanos, pero ligeramente superiores a los objetivos del banco central, por el dinamismo del consumo y los salarios y por la presión adicional que puede ejercer la infravaloración del euro, que encarece las importaciones y se ha agudizado tras la victoria de Trump", señala este experto.
Para los analistas de Banca March, los datos son "mixtos". El IPC se aceleró en noviembre hasta un avance del +2,4% interanual desde el +1,8% anterior, pero si miramos la tasa subyacente (sin energía ni alimentos), la inflación continuó en su senda de moderación al crecer un +2,4% interanual, una décima menos que en el mes anterior. Según explica el INE, este fuerte repunte de la tasa general que se aceleró seis décimas en noviembre se debe, principalmente, al aumento de los precios de la electricidad y de los carburantes, frente a la bajada en noviembre del año pasado.
Por su parte, en el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa destacan que la inflación general y la subyacente se sitúan en el 2,4% en noviembre, y que la media de los últimos 12 meses está en el 2,8%, un punto menos que en 2023 y casi tres veces inferior a la de 2022.
El 2,4% de inflación en noviembre supone un aumento de 6 décimas respecto a octubre debido a los efectos base producidos por los precios de la electricidad y los carburantes, mientras la subyacente sigue bajando.
"Esta reducción pone de manifiesto la eficacia de las medidas de política económica puestas en marcha, que están permitiendo compatibilizar el mayor crecimiento entre las principales economías de la zona euro y seguir reduciendo la inflación de forma continuada", subrayan en Economía.