24 Mar
24Mar

La galería Yusto/Giner inaugura el 5 de abril, hasta el 26 de mayo, en Marbella la cuarta exposición individual de la artista Ángeles Agrela (Úbeda,1966). Bajo el título Soledad, la muestra forma parte de la serie Fanzine, una línea de trabajo iniciada en 2013 que ha evolucionado hasta convertirse en la culminación formal y conceptual de su trayectoria artística. A través de su obra, Agrela explora la relación entre identidad, imagen y representación, consolidando un lenguaje visual único y distintivo. En “Soledad”, la artista continúa su exploración de la figura femenina y la iconografía contemporánea, combinando referencias a la historia del arte con elementos propios de la cultura popular y la estética editorial de los fanzines.

Agrela realiza una reinterpretación del retrato tradicional. Su ttrabajo está profundamente influenciado por estilos y géneros tradicionales de la historia del arte, en particular el retrato renacentista y barroco. A través de su obra, la artista revisita los cánones tradicionales de la representación femenina, llevándolos a una visión contemporánea.

"Creo que todavía es necesario que las artistas lleven nuestra visión contemporánea a la representación femenina a través del arte. Intento hacerlo apropiándome del lenguaje de la pintura y el dibujo clásico, buscando imágenes con una estudiada ambigüedad a las que pueda asignar otro significado", afirma.

Al reapropiarse de los arquetipos femeninos y los símbolos de la feminidad históricamente definidos por los hombres, Agrela no solo desafía los estándares de belleza convencionales, sino que también explora la fascinación persistente con la imagen femenina.

Las pinturas de Agrela examinan la construcción de la identidad, el género y la belleza a través de patrones y peinados elaborados que actúan como disfraces, máscaras o camuflajes. El cabello es un elemento central en las obras de la autora, pero otros aspectos como el fondo, la ropa y los rasgos faciales también desempeñan un papel importante ya que contienen elementos de irrealidad o referencias a la moda contemporánea.

Para la artista, el cabello tiene una fuerte carga simbólica y cultural en sus obras: “Es un símbolo de contradicciones como poder y culpa, libertad y obligación, y en algunas culturas, incluso un peligro. El cabello es algo íntimo que forma parte de la identidad, pero no se puede ignorar, lo que lo convierte en una herramienta fascinante para explorar temas complejos mediante la metáfora”.

Su proceso creativo parte de una intensa investigación, en la que recopila material de internet, selecciona imágenes y patrones de su archivo en curso y reinterpreta elementos de trabajos anteriores. Sus retratos, aunque denominados pinturas, son en realidad obras a gran escala sobre papel de alta calidad. Cada una combina pintura acrílica de intenso pigmento con lápices de color que permiten lograr un alto nivel de detalle en los rasgos de los personajes.

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.