En el aislado pueblo de granjeros de Harlowe (Nuevo Hampshire), donde la vida apenas si ha cambiado desde hace varias décadas, John Moore y su esposa Mim trabajan la tierra que ha pertenecido a su familia durante generaciones. Pero tan pronto como el carismático Perly Dunsmore llega a Harlowe y empieza a solicitar donaciones para sus subastas, el pueblo empieza a sufrir una lenta y siniestra transformación. A medida que el subastador ejecuta su horrendo y misterioso plan, los Moore y sus vecinos van perdiendo su libertad, sus propiedades y, quizá, también la vida.
Mariló Àlvarez, editora de “El Subastador”, de Joan Samson, y editada por Minotauro, explica que la obra nos sumerge en una sociedad rural que, poco a poco, cae bajo el control de un enigmático forastero. Su llegada desencadena una progresiva apropiación de propiedades y tierras, especialmente de los granjeros locales, mientras que el resto de habitantes observan en silencio. Esta atmósfera de tensión constante, magistralmente construida por Samson, genera en el lector una sensación de inquietud y ansiedad creciente.
Uno de los aspectos más destacados de la novela es la caracterización de los personajes. Desde los diálogos iniciales, la autora logra definir con precisión el rol y la personalidad de cada uno, envolviendo al lector en una narrativa absorbente y cargada de suspense.
A pesar de ser publicada en los años 70, la historia de 'El Subastador' resulta sorprendentemente contemporánea, al abordar cuestiones como las diferencias sociales entre clases, la marginación de sectores de la sociedad y la indiferencia de las clases más altas que prefieren no involucrarse. Se aprecia también el paralelismo con eventos históricos como la ocupación nazi en la Segunda Guerra Mundial, o el uso de la especulación y desplazamiento de comunidades a favor de los intereses económicos.
Mariló Álvarez relata cómo el motivo principal por el que la obra ha quedado olvidada a lo largo de los años fue la prematura muerte de la autora, por un cáncer cerebral, justo antes de la publicación de “El Subastador”. Su fallecimiento truncó los planes de promoción e incluso la posibilidad de una adaptación audiovisual. Pero Ediciones Minotauro ha querido apostar por esta obra y ponerla al servicio de sus lectores.
En Estados Unidos, “El Subastador” es considerada un clásico de culto de terror contemporáneo y fue una de las obras rescatadas por Grady Hendrix, quién decidió aportar su visión escribiendo el prólogo de esta edición. Minotauro no solo rescata una obra maestra del terror contemporáneo, sino que también rinde homenaje a la voz silenciada de Joan Samson, una autora con un potencial extraordinario cuya prematura partida dejó su legado en la sombra.
La apuesta de Minotauro por visibilizar y reivindicar a autoras olvidadas dentro del género reafirma su compromiso con la diversidad y la preservación del patrimonio literario. La reedición de El Subastador representa una oportunidad única para descubrir una historia poderosa, atrapante y más vigente que nunca. Una obra que no solo deslumbra por su magistral narración y su capacidad para generar suspense, sino que también invita a una reflexión profunda sobre la naturaleza humana y las dinámicas de poder.
Lunwerg: 'Las vidas que construimos cuando todo se derrumba'
Vuelve Occimorons, el psicólogo y viñetista que ha acompañado a miles de lectores a navegar la vida con honestidad y sensibilidad. Tras el éxito de sus dos anteriores obras, Esas cosas que nos pesan y Durante la tormenta, llega una novela gráfica que explora los desafíos de construir nuestro propio proyecto de vida.
A través de Occi, su entrañable protagonista, Pablo R. Coca (@Occimorons) nos sumerge en un viaje lleno de preguntas, reflexiones y aprendizajes. Occi siempre siguió los planos que otros le dieron: construyó deprisa, intentó encajar, persiguió la felicidad, el éxito y el propósito… hasta que todo se vino abajo. Se trata de una historia, editada por Lunwerg, que abraza la incertidumbre, el miedo y el duelo por las vidas que dejamos atrás. Una novela gráfica que nos recuerda que la vida no es un plano perfecto, sino un proceso de aprendizaje continuo, sin olvidar que somos parte de un contexto que, a veces, no nos lo pone fácil.
Con su inconfundible mezcla de psicología visual y profundidad emocional, Las vidas que construimos cuando todo se derrumba es más que un libro: es un refugio. Un lugar seguro para quienes buscan reencontrarse consigo mismos y aprender a vivir sin la presión constante de tener que tenerlo todo claro.