15 Mar
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Es la historia del espía que sobrevivió al infierno. El 29 de noviembre de 2003 ocho miembros del Centro Nacional de Inteligencia (CN) que acompañaban al despliegue militar español en Irak sufren un ataque de la insurgencia en Latifiya, a 30 kilómetros de Bagdad. Solo sobrevive una persona.

Más de 20 años después, José Manuel Sánchez Riera todavía se emociona al explicar que en 'Tres días de noviembre', publicado por Espasa, relata su experiencia en el Ejército, en el CNI, en los equipos de Contrainteligencia y Seguridad, la misión en Irak, y sobre todo ese fatídico día, así como los problemas psicológicos que sufrió, como afectaron a su familia, y cómo logró superarlos: "Aún sigo preguntándome, cada día, por qué salí vivo, por qué yo de los ocho".

José Manuel Sánchez Riera (Madrid, 1966) es suboficial del Ejército de Tierra desde julio de 1987. En 1992 entra en el Centro Superior de Información de la Defensa (CESID), actual CNI, donde fue retirado en julio de 2014 por las secuelas del ataque en Irak. Desde 2016 preside la Asociación de Víctimas del Terrorismo de la Comunidad Valenciana.

Destino: 'Menopausia', de Nina

"No nos preparan, ni nos preparamos, para afrontar el desaguisado que el fin de la etapa fértil provoca en el cuerpo. La menopausia, básicamente, te la encuentras. Te das cuenta de que estás en ella cuando ya lo estás, cuando ya te has topado con ella de frente. Cuando a los 44 años me llegó la menopausia, nada sabía de todo esto ni me había preocupado de informarme. ¿Conocer esta información me habría ahorrado los tropiezos? ¿Cómo serían el climaterio y la menopausia si llegáramos con toda la información sobre lo que nos pasará? Es más, ¿podemos saber todo lo que nos va a pasar? La respuesta posiblemente sea no. Conocer la fisiología del sistema endocrino no te ahorrará sufrir los síntomas producidos por los desajustes hormonales, pero si quieres tener algo que decir en esta partida, toda información sobre pautas saludables debe ser muy bienvenida. No podemos evitar que aparezcan los desajustes, aunque podemos decidir qué hacer para encajarlos de la mejor manera e incluso apaciguarlos", explica Nina al hablar de Menopausia. Los mejores años de tu vida, obra suya publicada por Destino.

"A medida que los medios de comunicación han sido ocupados por mujeres, la menopausia ha tenido más minutos de radio, de televisión y más líneas en la prensa escrita. Hablan profesionales de la ginecología, expertos en alimentación e incluso personajes populares, como es mi caso, que compartimos nuestra vivencia con quien nos quiera leer o escuchar. La mujer es quien habla de ello en los micrófonos, escribe en la prensa y hace una cierta divulgación. Precoz o prematura, repentina o con climaterio, todas transitaremos y más vale que así sea: señal de que estamos vivas. Emocionalmente, la experimentaremos de forma diferente a nuestras madres y abuelas, ni mejor ni peor, pero seguro que fuertemente condicionadas por nuestro contexto social, en el que o eres eternamente joven o eres invisible. Si algo tengo claro, y no hace falta que ningún artículo científico me lo diga, es que el estilo de vida es parte de la solución a los problemas que provoca, ya no la menopausia, sino el envejecimiento del organismo", añade

"Lectora, la menopausia no es una maldición, es una bendición que nos invita a focalizarnos en lo que es realmente importante: tomar conciencia profunda del cuerpo y cuidarlo. La reflexión y el análisis que aquí hago parten, como todo este libro, de mi experiencia y de la observación de mi entorno. Escribir me hace revivir momentos dolorosos y, mirándolo con perspectiva, me doy cuenta de que ser capaz de reírme y relativizar fue una grandísima medicina. Si la experiencia que cuento en este libro tiene algún valor o mérito, debe atribuirse a mi oficio de actriz y cantante, cuya exigencia ha hecho que cuide de mi principal herramienta de trabajo, mi cuerpo. Escribir este libro es un reto que solo podía afrontar desde la voz", concluye Nina.

Planeta: 'La revolución del genoma femenino', del doctor Antiñolo

La medicina sigue tomando al hombre como modelo universal de paciente, dejando a las mujeres en una situación de desventaja en diagnóstico, tratamiento y ensayos clínicos, ya que se ignoran las diferencias biológicas y hormonales de la mujer. Ésta es una de las principales conclusiones de La revolución del genoma femenino, del doctor Guillermo Antiñolo, que se embarcó en el proyecto del genoma femenino con un objetivo: encontrar respuestas que no existían para tratar la salud de la mujer y poner sobre la mesa la necesidad urgente de una medicina personalizada con perspectiva de género.

La obra editada por Planeta revela datos alarmantes: la menopausia acelera el envejecimiento de las mujeres, afectando su salud cardiovascular, ósea y cerebral, mientras que el desconocimiento sobre los estrógenos y su papel protector sigue sin ser prioritario en la investigación. Además, enfermedades como la osteoporosis, el ictus y el infarto afectan de manera diferente a hombres y mujeres, pero los estudios médicos siguen diseñándose con un sesgo androcéntrico.

La revolución del genoma femenino propone un nuevo modelo de atención sanitaria basado en la genómica, el big data y la inteligencia artificial, que permitiría tratamientos más precisos y efectivos adaptados a la biología femenina. Esta nueva perspectiva médica no solo ayudaría a prevenir enfermedades, sino que cambiaría radicalmente la forma en que se entiende la salud de la mujer en el siglo XXI. El doctor Antiñolo llama a la acción de los profesionales de la salud, las instituciones y las propias mujeres, para que exijan una medicina equitativa, que tenga en cuenta sus necesidades reales y abandone la visión obsoleta que hasta ahora ha definido la práctica médica. 

Guillermo Antiñolo (Granada, 1957) es médico, investigador, catedrático de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Sevilla y director del Departamento de Medicina Materno Fetal, Genética y Reproducción del Hospital Universitario Virgen del Rocío. Además, dirige el Máster Universitario en Reproducción Humana Asistida y el Máster Universitario en Medicina y Terapia Fetal en la Universidad de Sevilla. Autor de más de 200 publicaciones, es investigador principal de 65 proyectos de investigación competitiva públicos y privados. En 2006 logró el nacimiento del primer bebé libre de una enfermedad hereditaria en la sanidad pública española y en 2008 hizo posible que un hermano pudiera recibir un trasplante de sangre del cordón umbilical, curando así su patología. En 2008 fue condecorado por el Ministerio de Sanidad por su contribución a las terapias avanzadas en su especialidad en el Sistema Nacional de Salud y, en 2018, fue nombrado hijo Predilecto de Andalucía por su destacada labor asistencial y de investigación para la prevención y curación de enfermedades hereditarias, y con el Premio Ciudadano Europeo 2018 por el Parlamento Europeo. Es miembro del equipo directivo del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras y vocal en instituciones relacionadas con terapias avanzadas y enfermedades genéticas.

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