Miguel Ángel Valero
Desde que Donald Trump ganara las elecciones, el bitcoin se ha revalorizado un 50% y supera los 100.000$ la unidad. Según 99bitcoins, terminará el año en los 102.929$, acercándose a su máximo histórico (103.804$). Este criptoactivo, que acapara el 55% de todo ese ecosistema, ya vale más de 2 billones$, superando por tanto al mercado de la plata. Su valor es superior al de Saudi Aramco, Meta y Tesla en Bolsa, y solamente se ve superado por el de Apple, Nvidia, Microsoft, Amazon y Google entre las megaempresas cotizadas.
Para Thomas Perfumo, director de Estrategia en Kraken, "el repunte del mercado de criptomonedas tras las elecciones en EEUU refleja una demanda reprimida que anteriormente se había visto frenada por la incertidumbre y la falta de claridad sobre las criptomonedas en el país. Unido a un panorama macroeconómico positivo hasta 2025 para los activos financieros, el mercado de cripto se encuentra en una posición muy favorable".
"La velocidad de este repunte no debería sorprendernos tanto. No hay nada particularmente 'extraño' en el comportamiento del mercado. Existe una demanda explosiva por un recurso cuya oferta es fija y no responde a las señales de precios. En commodities tradicionales como el petróleo o los metales preciosos, las empresas aumentarían la producción para satisfacer la demanda. En el caso de Bitcoin, más del 94% de todos los bitcoins que existirán ya han sido minados. La oferta restante está creciendo a una tasa anualizada de alrededor del 0,8%, y esta cifra no hará más que disminuir. La oferta de Bitcoin está determinada hoy, mañana y en el futuro. Cuando la demanda es tan alta, solo hay una conclusión lógica: el precio tiende al alza", argumenta.
"A esto se suma la dinámica fundamental de oferta y demanda, junto con el rápido crecimiento de productos negociados en Bolsa como los ETF de Bitcoin y la entrada de nuevos inversores institucionales al mercado. Las condiciones son ideales para alcanzar nuevos máximos. A largo plazo, tenemos aún más razones para ser optimistas con respecto al mercado de criptomonedas", insiste.
"A nivel mundial, estimamos que la adopción de cripto está en torno al 10% de la población, mientras que aproximadamente dos tercios del mundo tiene acceso a Internet. Podríamos estar cerca de un punto de inflexión en la adopción: como suele ocurrir con las disrupciones tecnológicas, pasar de los primeros adoptantes a la adopción masiva podría llevar a más de mil millones de personas al mundo cripto en los próximos dos o tres años", vaticina este experto.
En 99bitcoins se atreven a pronosticar que cada bitcoin valdrá 2.807.596$ en 2030. Se apoyan en las entradas de dinero en los ETF, las bajadas de tipos, el aumento de la demanda en contraposición a "la escasez que caracteriza a Bitcoin", "la aplicación de políticas más favorables para proteger los intereses de los inversores" que incrementará la confianza del mercado y facilitaría una mayor participación de los particulares, "especialmente aquellos que ven el mercado de las criptomonedas con inquietud"; el creciente interés de los inversores institucionales e incluso de los fondos soberanos.
Sus expertos también destacan el crecimiento de Bitcoin como opción de pago: "A medida que más comerciantes adoptan las criptomonedas, la demanda por BTC podría aumentar, lo que se traduciría en precios más altos. Por otro lado, la integración de Bitcoin en los sistemas financieros tradicionales también podría facilitar a los comerciantes su aceptación como opción de pago".
Trump, el primer 'criptopresidente' de EEUU
En la espectacular subida del bitcoin tiene mucho que ver Trump, a quien ya se le ha rebautizadoi como el primer 'criptopresidente' de EEUU. Quiere como presidente de la SEC, la Comisión de Valores y Bolsa en EEUU, a Paul Atkins, que ya fue secretario de esta institución. Un acérrimo defensor de las criptodivisas va a sustituir a Gary Gensler, impulsor de muchas investigaciones sobre éstas, a partir del 20 de enero.
En septiembre, el propio Trump lanzó su criptoactovo, el World Liberty Financial, con socios como Zak Folkman y Chase Herro, dos prominentes promotores de este ecosistema.
Tras ganar las elecciones, nombró a Elon Musk director del Departamento de Eficiencia Gubernamental, cuyas siglas en inglés, DOGE, coinciden con la denominación de un criptoactivo.
Ahora anunció el nombramiento de David Sacks, destacado inversor de Silicon Valley y cercano a Elon Musk (participaron en la fundación de PayPal, entre otras iniciativas) como "Zar de la Inteligencia Artificial y las Criptomonedas de la Casa Blanca" para guiar la política de la Administración en "dos áreas críticas para el futuro de la competitividad estadounidense”. También dirigirá el Consejo Presidencial de Asesores para la Ciencia y la Tecnología.
A esto se suma el plan, anunciado por Trump durante la campaña electoral por lo que habrá que comprobar qué, cómo y cuándo se hace realidad, de crear una reserva estratégica de criptoactivos. Y la promesa de implantar una regulación más favorable, una insistente reivindicación de las firmas promotoras de las variopintas 'monedas' digitales pero también de muchos inversores.
Ahora se recuerda que muchos bitcoin y criptoactivos financiaron la vuelta de Trump a la Casa Blanca. Cada uno de los gemelos Winklevoss, inversores e impulsores del ecosistema cripto, donaron al polémico magnate un millón$ en bitcoin.
El bitcoin, y de paso otros criptoactivos, se dispara porque se ha eliminado un elemento de incertidumbre, que era la regulación. Mientras en la Unión Europea 2025 supondrá la entrada en vigor de la Directiva MiCa, en EEUU habrá una regulación mucho más favorable.
También influye el éxito de los ETF (fondos cotizados) al contado de bitcoin, aprobados en enero de 2024 por la SEC a pesar de que muchos en el ecosistema catalogan de 'hostil' a su todavía presidente. Ya han superado los 100.000 millones$ en entradas, que compiten perfectamente con los 285.000 millones en ETF de oro. Esta autorización ha hecho que muchos inversores institucionales hayan entrado en este mercado, dotándolo de más seguridad y facilitando la atracción de los minoristas, que tiene miedo a quedarse fuera de este boom.
La bajada de tipos aporta su granito de arena, lo mismo que la estrategia de diversificación de la tesorería que siguen muchas empresas. Pero el factor fundamental de la espectacular subida del valor de los bitcoin es que cada vez hay menos. El inversor, institucional o minorista, guarda sus criptoactivos, lo que reduce la oferta disponible para nuevos compradores, lo que alimenta la espiral de precios.
Aquí también juega su papel el halving (hubo uno en abril de 2024,quje reduce a la mitad el incentivo para la 'minería' de este criptoactivo): la oferta de Bitcoin está limitada a 21 millones de unidades. La generación de nuevos BTC se detendrá cuando el número total alcance los 21 millones. El halving de Bitcoin asegura que la cantidad de éste que se puede 'minar' en cada bloque disminuye con el tiempo, haciendo que BTC sea más raro y valioso. Y en 2028 habrá otro halving, por lo que se reducirá a la mitad el número de BTC en circulación, lo que disparará su valor.
Parece que solamente la volatilidad, que se disparará por las tensiones geopolíticas, puede frenar esta espectacular fase alcista del bitcoin.