La nueva estrategia de defensa de Europa apunta también a China

Miguel Ángel Valero

La Comisión Europea insta a los Estados miembros a activar antes de finales de de abril la cláusula de escape que permite desactivar las reglas fiscales, para aumentar el gasto en defensa en 1,5 puntos del PIB. La Unión Europea planea incrementar el gasto en defensa mediante diferentes mecanismos: En primer lugar, unos 650.000 millones€ financiados por los Presupuestos nacionales. Para ello, el incremento de cada país en inversión militar de 1,5 puntos anuales sobre el PIB quedará exento del cómputo del déficit fiscal durante un total de cuatro años.

Se toma como referencia 2021 para el cálculo del aumento del gasto en defensa, para no perjudicar a los países, que como España, destinaron dinero y ayuda militar a la Ucrania invadida por Rusia. Desde febrero de 2022, la UE ha ayudado a Ucrania con 50.000 millones.

Por otro lado, el fondo conjunto de 150.000 millones€ en infraestructura y armamento militar, que exige que el 65% de los bienes adquiridos sean de origen de la Unión Europea, Noruega, Islandia, Liechtenstein, Suiza o Ucrania. La orden de compra bajo estos préstamos tendrá que provenir de al menos dos o más países elegibles, uno de los cuales debe ser de la UE. Esta parte del gasto se financiará a través de préstamos respaldados por el presupuesto de la UE. Se estima que beneficiarán a 20 de los 27 Gobiernos comunitarios, porque la Comisión toma prestado más barato, con una calificación AAA, mientras que la mayoría de los países europeos tienen calificación más baja.

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) destinará 2.000 millones anuales a drones, espacio, ciberseguridad, tecnologías críticas, instalaciones militares, y protección civil, y contribuirá a la movilización de capital privado para reforzar la defensa de Europa.

El Libro Blanco de la defensa europea, elaborado por EY, destaca que la Comisión recaudará hasta 150.000 millones en los mercados de capitales para ayudar a los Estados miembros de la UE a aumentar rápida y sustancialmente las inversiones en capacidades de defensa de Europa. Estos fondos se desembolsarán a los Estados miembros interesados a demanda de los mismos y sobre la base de planes nacionales. Los desembolsos tomarán la forma de préstamos a largo plazo, competitivamente estructurados y atractivos, que serán reembolsados por los Estados miembros beneficiarios y serán respaldados por la UE. Ucrania, los países de la EFTA/EEE, los países candidatos potenciales y los países que hayan firmado una Asociación de Seguridad y Defensa con la UE podrán unirse a las adquisiciones comunes y será posible comprar de sus industrias.

La inversión pública por sí sola no será suficiente para cubrir las necesidades de inversión de la industria de defensa, por lo que la Estrategia de la Unión de Ahorros e Inversiones, (adoptada por la Comisión también el 19 de marzo), facilitará la movilización de ahorros privados en mercados de capitales más eficientes. 

Los expertos de EY colocan como punto de partida la invasión de Crimea, y la consiguiente anexión ilegal de territorio de Ucrania) por Rusia en 2014. Ocho años más tarde, Rusia invade Ucrania y provoca una guerra que ya va camino de su cuarto año.

A corto plazo, el futuro de Europa está siendo determinado por la lucha en Ucrania. A medio y largo plazo, en la trayectoria actual, algunos de los desafíos "no harán más que agudizarse". señala el informe de EY: 

  • Rusia seguirá activando su economía de guerra. Si se permite a Rusia lograr sus objetivos en Ucrania, su ambición territorial se extenderá más allá. 
  • China, socio comercial clave para la UE, tiene el segundo gasto militar más alto del mundo y está expandiendo rápidamente sus capacidades militares, incluidas las nucleares, espaciales y cibernéticas
  • Las crecientes amenazas híbridas: ciberataques, sabotajes, interferencias electrónicas en los sistemas mundiales de navegación y satélites, campañas de desinformación y espionaje político e industrial, así como la militarización de la migración. 
  • La carrera tecnológica global, principal característica de la competencia en el nuevo entorno geopolítico. Tecnologías críticas (Inteligencia Artificial, cuántica, biotecnología, robótica, hipersónica) son clave para el crecimiento económico y la preeminencia militar y los competidores estratégicos de la UE están invirtiendo masivamente en este ámbito. 
  • La seguridad en el suministro de materias primas críticas, fundamentales para nuestra producción económica e industrial, nuestras capacidades de defensa y nuestra competitividad.

A través de políticas específicas, la UE debe apoyar a la industria europea de defensa en varias direcciones estratégicas: 

  • Demanda agregada para aumentar la capacidad de producción industrial de defensa: El aumento de las capacidades de producción depende de que las empresas tengan un flujo constante de pedidos sólidos y plurianuales para dirigir la inversión en líneas de producción adicionales. La UE puede, por una parte, fomentar una agregación más sistemática de la demanda de los Estados miembros y, por otra parte, reforzar el diálogo con la industria para dotarla de previsibilidad y anticipar mejor sus necesidades agregadas.
  • Reducir las dependencias y garantizar la seguridad del suministro: Mejorar la resiliencia de las cadenas de valor de defensa de la UE también es clave para la preparación en materia de defensa. las políticas e inversiones de la UE deben reforzar la seguridad económica europea minimizando el potencial de militarización de las dependencias o de la coerción económica. La Comisión tratará de identificar claramente las materias primas críticas y los componentes clave (por ejemplo, chips) que son más críticos y las posibles medidas para garantizar una diversificación de las fuentes de suministro con el apoyo de la UE. Paralelamente, la creación prevista de una plataforma para la compra conjunta de materias primas críticas contribuirá a un suministro rentable y seguro. 
  • Construir un verdadero mercado de equipos de defensa a escala de la UE, simplificando y armonizando las normas: Como se demuestra en el informe Letta, los argumentos a favor de un mercado de equipos de defensa a escala de la UE se han vuelto mucho más sólidos y urgentes. En comparación con hace una década, los Estados miembros están comprando hasta cuatro veces más equipos, a menudo a proveedores de fuera de la UE. Sin embargo, ningún mercado europeo de defensa nacional tiene el tamaño necesario para ampliar suficientemente la industria europea de defensa.  Los Estados miembros deben poder confiar plenamente en la BEITD y en las cadenas de suministro europeas de defensa, especialmente en tiempos de crisis y conflicto. Un mercado de equipos de defensa a escala de la UE que funcione realmente sería uno de los mayores mercados nacionales de defensa del mundo.
  • Transformación de la defensa a través de la innovación disruptiva: El potencial de algunas tecnologías para la superioridad de la defensa es una palanca importante que debe reforzarse urgentemente a nivel europeo. Los Estados miembros necesitan que la industria europea de defensa sea capaz de diseñar, desarrollar, fabricar y entregar estos productos y tecnologías de forma más rápida y a escala. En el ámbito de la deep tech, la distinción entre civil y defensa es borrosa. La UE presentará una Hoja de Ruta Tecnológica Europea de Armamento. En una primera fase, la UE se centrará en la IA y la cuántica. La Comisión ha tomado medidas para apoyar una contribución más activa de las pymes a la investigación e innovación en materia de defensa de la UE, en particular mediante la realización de convocatorias específicas del FED dirigidas a las pymes. 
  • Habilidades (“skills”) y talento para innovar: El éxito de estos esfuerzos se basa en la disponibilidad de capacidades tecnológicas y talento innovador dentro de la industria de defensa. Un aumento de la industria de la defensa a gran escala requerirá que la industria atraiga, forme, emplee, mejore y recicle mucho más talento, desde técnicos hasta ingenieros y expertos especializados. La Unión de Capacidades (“Union of Skills”) prevé una Garantía de Capacidades para que los trabajadores de sectores en proceso de reestructuración o con riesgo de desempleo tengan la oportunidad de desarrollar sus carreras en otros sectores, incluida la defensa. Además, La industria europea de defensa tendrá que competir con otros sectores por capacidades similares.

El informe de EY plantea además que Europa debe prepararse para hacer frente a las nuevas amenazas del extremismo violento, el ciberterrorismo, la ciberdelincuencia, la guerra híbrida, y al desarrollo de las tecnologías críticas (IA, cuántica, biotecnología, robótica, hipersónica). Avisa que la industria europea de defensa necesita "un flujo constante de pedidos y unas normas más simples y unificadas". Sin olvidar la innovación "disruptiva" en defensa, ni la captación de talento: la Comisión Europea pone el foco en la formación de trabajadores de sectores en reestructuración o con riesgo de destrucción de empleo.