Montoro-Adamuz hace valer su aceite en Europa

El Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) del 25 de febrero contiene la publicación de una modificación normal aprobada del pliego de condiciones de la denominación de origen protegida (DOP)  Montoro-Adamuz. La modificación fue propuesta por la Dirección General de Industrias, Innovación y Cadena Agroalimentaria de la Junta de Andalucía. 

Se disminuye el límite del contenido en ácido oleico de valores de menos del 78% (en el pliego anterior) a menos del 74% y se elimina el resto de los ácidos grasos establecidos en la tabla, al no ser la composición acídica representativa de las características específicas del producto.

La composición de ácidos grasos del aceite de oliva varía dependiendo de factores intrínsecos a la comarca como el suelo, la altitud o la variedad de la aceituna, pero también se ve afecta por las condiciones climáticas de cada campaña, especialmente por las horas de frío, las cuales se están viendo alteradas y modificadas por el cambio climático. El ácido oleico es un parámetro cuyo contenido está estrechamente relacionado con la disponibilidad de agua al olivo. 

Ante situaciones ambientales de estrés hídrico (déficit de precipitaciones) y aumento de temperaturas, se produce una disminución del contenido en ácido oleico, especialmente en los periodos de sequía de las últimas campañas

El adelanto de las recolecciones para la obtención de mayor calidad de los aceites de oliva, junto con el aumento de las temperaturas durante los meses de septiembre-diciembre influyen del mismo modo en una reducción del mismo ácido oleico, pudiendo ser comprobado al analizar el registro histórico de los datos obtenidos en las últimas campañas.

También se ha sustituido la medición de los polifenoles por el método actualmente reconocido por el Comité Oleícola Internacional (COI) para la determinación de compuestos fenólicos. El registro histórico de contenido de biofenoles de las últimas cinco campañas de los aceites de oliva virgen extra de la DOP Montoro-Adamuz corresponden con niveles superiores 400 ppm, los cuales son equivalentes a los polifenoles totales superiores a 700 ppm, establecidos anteriormente con el antiguo método de análisis .La cuantificación anterior, a través de la detección de sistema colorimétrico de electrodos en serie, era una extracción completa de todos los fenoles, mientras que la determinación propuesta por el método reconocido por COI, cuantifica de forma más eficiente unos compuestos fenólicos más específicos

Se cambia el método analítico que reduce los compuestos fenólicos cuantificados para todas las variedades de aceites analizados, siendo este nuevo método analítico más fiable y reconocido por el COI, lo cual garantiza las características específicas que definen el aceite de Montoro-Adamuz que se deben a su alto contenido en fenoles y que en su caso, duplican al de otros aceites de otras variedades.

La zona geográfica de la denominación Montoro-Adamuz coincide la comarca agraria de la Sierra, de la provincia de Córdoba; limita al sur con la cuenca del Guadalquivir, al norte con el Valle de los Pedroches, al este con la Sierra de Andújar de la provincia de Jaén y al Oeste con la Sierra Norte de Sevilla.La zona geográfica delimitada, comprende los siguientes municipios de la provincia de Córdoba: Montoro, Adamuz, Espiel, Hornachuelos, Obejo, Villaharta, Villanueva del Rey y Villaviciosa de Córdoba

Las condiciones climáticas mediterráneas extremas, de elevada temperatura media e insolación, lluvias moderadas y marcadamente estacionales, unido a una alta ETP anual, comprendida entre 800 y 900 mm, repercuten en un importante déficit hídrico en el cultivo del olivar, que se ve acentuado por las condiciones edáficas de la comarca: suelos ácidos, fuertes pendientes, suelos poco profundos, pedregosos y de baja fertilidad, establecidos sobre materiales ácidos. Todo ello conlleva un estrés fisiológico en el olivo que provoca un aumento de los contenidos de polifenoles.

La topografía escarpada con los olivares situados sobre laderas con fuertes pendientes, han motivado la recolección temprana de aceituna como práctica cultural arraigada. Esta práctica conlleva la recogida exclusiva de la aceituna del árbol, evitando la caída del fruto al suelo, al ser imposible la recogida del suelo por los altos costes que conlleva ante la falta de mecanización del olivar de sierra, además dicha práctica, repercute en una mayor calidad del producto.Por otra parte, la recolección temprana del fruto como práctica cultural arraigada en la comarca, desde el 15 de octubre a 15 de enero, incide en unos contenidos máximos de polifenoles y en unas extraordinarias cualidades organolépticas de los aceites, que se definen por una mediana del atributo frutado mayor de 4, en la que los atributos sensoriales como «frutado de aceituna» y «verde hoja» se manifiestan con la máxima intensidad.