Miguel Ángel Valero
El domingo 2 de marzo de 2025, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en su red social Truth Social su intención de crear una “Reserva Estratégica de Criptomonedas” con el objetivo de situar a Estados Unidos como la “capital mundial de las criptomonedas”. "Una vez más asistimos al cambio de 180 grados de Trump, que había expresado escepticismo hacia estos activos, calificándolos como una 'estafa' durante su primer mandato, señala el analista independiente Pablo Gil.
Esta reserva incluirá las principales criptomonedas: Bitcoin (BTC), Ethereum (ETH), Ripple (XRP), Solana (SOL) y Cardano (ADA). Y como era de esperar el anuncio tuvo un impacto inmediato en el mercado cripto, provocando aumentos significativos en los precios:
Esta iniciativa forma parte de una orden ejecutiva firmada en enero de 2025, que instruyó al “Grupo de Trabajo Presidencial” a avanzar en la creación de esta reserva estratégica. La medida busca impulsar la industria de las criptomonedas en Estados Unidos, especialmente después de lo que Trump describió como "ataques corruptos" por parte de la Administración anterior.
Además, la Casa Blanca ha anunciado la primera Cumbre de Criptomonedas el viernes 7 de marzo, donde se espera que se discutan más detalles sobre la implementación y gestión de esta Reserva Estratégica.
La creación de una reserva estratégica de criptomonedas a nivel federales una iniciativa sin precedentes y, por lo tanto, no está contemplada explícitamente en la normativa vigente. Aunque algunos estados, como Utah, han propuesto legislaciones para permitir inversiones estatales en activos digitales, no existe un marco legal federal que autorice al gobierno de Estados Unidos a mantener una reserva de criptomonedas. De manera que para que pase a ser algo más que una mera declaración de intenciones, Trump tendrá que promover una serie de procesos para superar las restricciones legales:
El proceso legislativo en Estados Unidos puede ser complejo y prolongado. La aprobación de una ley de esta naturaleza podría tomar entre 6 y 12 meses, dependiendo del consenso político y la prioridad que se le otorgue. Posteriormente, el desarrollo del marco regulatorio y la implementación de las infraestructuras necesarias podrían requerir entre 12 y 18 meses adicionales. Por lo tanto, es razonable estimar que la Reserva Estratégica de Criptomonedas podría estar operativa entre mediados y finales de 2026.
Para Pablo Gil, este ambicioso proyecto refleja la intención de la administración Trump de situar a Estados Unidos a la vanguardia de la innovación financiera y tecnológica, adaptándose a las tendencias emergentes en el ámbito de las criptomonedas. Los plazos para conseguir los cambios legales necesarios para constituir una reserva estratégica de este tipo dependerán de la presión que quiera ejercer Donald Trump en función de lo prioritario que le parezca este proyecto. Con otro presidente en la Casa Blanca, uno podría pensar que se trata de una idea a desarrollar en el medio o largo plazo, pero Trump ha demostrado en pocas semanas ser tremendamente resolutivo y no contar con contraposición de peso a las medidas que adopta, por muy disparatadas que sean.
Pepperstone: alta volatilidad por los aranceles
Quasar Elizundia, Estratega de Investigación de Mercados en Pepperstone, apunta que el Bitcoin continúa navegando en torno a los 90,000$, en medio de un contexto marcado por alta volatilidad generada por incertidumbres comerciales internacionales. La reciente imposición de aranceles por parte de Estados Unidos hacia México, Canadá y China ha aumentado la cautela en los mercados, que mantienen una postura defensiva frente a activos de riesgo, incluyendo las criptomonedas.
Durante esta semana, los ETF enfocados en Bitcoin registraron una salida considerable de capital, superando los 217 millones$. No obstante, se observó una recuperación parcial con entradas por 22 millones, lo que señala cierta resistencia en la demanda institucional. La sostenibilidad de estas entradas será clave para brindar soporte temporal al precio en el corto plazo.
La atención del mercado se centra ahora en la Cumbre Cripto organizada por la Casa Blanca este viernes, bajo la dirección del presidente Donald Trump. Este encuentro, que reunirá a importantes líderes del sector como el CEO de Coinbase y los cofundadores de Chainlink y MicroStrategy, genera altas expectativas sobre posibles anuncios regulatorios.
Un mensaje favorable hacia el sector criptográfico podría impulsar considerablemente el valor de Bitcoin y otras criptomonedas; sin embargo, la ausencia de un apoyo explícito podría exacerbar la presión vendedora.
Paralelamente, rumores sobre una posible adquisición estratégica de Bitcoin por parte del gobierno estadounidense han añadido especulación al mercado. Se comenta que la administración Trump podría anunciar un ambicioso plan de adquirir hasta 200,000 BTC anualmente durante cinco años, creando una reserva estratégica destinada a fortalecer la seguridad financiera nacional y protegerse contra la volatilidad económica global. Este movimiento podría representar un impulso significativo al mercado, aunque también genera preocupación ante una posible disrupción de precios y mayor incertidumbre regulatoria.
Finalmente, el reporte mensual de Nóminas No Agrícolas añade otra capa de complejidad al mercado de criptomonedas. Aunque tradicionalmente una desaceleración del mercado laboral se interpreta como positiva para Bitcoin por las expectativas de recortes de tipos de interés de la Fed, el actual entorno económico muestra señales claras de deterioro en el excepcionalismo estadounidense. En este contexto, existe la posibilidad de que malas noticias en realidad sean interpretadas negativamente, incrementando la volatilidad y afectando la valoración de activos de riesgo como Bitcoin.